Me mató una canción
Sonó de repente, como un trueno salido del sol. Sonido ante mí ya no era, no era más nada, nada más que asesina pura sin intención de dar ni recibir amor. Un redoble en el pecho, la tormenta al segundo acorde llegó. Saxo desafinado y bajo de baterista enfermo fueron suficientes para acabar con el pudor. No me dieron tiempo de pensar en nada, no me dieron tiempo para pronunciar ni el más seco adiós. Después del silencio armónico no escuché ni un canto, ella se volvió un zumbido, se volvió mi peor temor. ''esta vida es vergüenza'' dijeron las cuerdas, y me dejó.
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