Hoy te crucé en la escalera
vos ibas subiendo y yo bajando
en todos los aspectos
de ese encuentro tan fugaz
y ni siquiera me miraste
seguiste de largo
igual que yo
y me pareció raro
demasiado raro
no haber olido tu perfume
ni haber sentido
la necesidad de mirarte
preguntándome cosas
que ni siquiera entiendo
unos minutos con vos
te dejan alto por un rato
bien alto
de esas escaleras
por las que ya no me saludás
SOS JUSTO
LA SEROTONINA
QUE ANDABA BUSCANDO